
Espectrómetro infrarrojo por transformada de Fourier (FTIR) ZL-3080 — Guía práctica
¿Por qué el FTIR es la “herramienta preferida” para el análisis de contaminantes?
La necesidad fundamental en el análisis de contaminantes es sencilla: identificar de qué se trata y de dónde proviene, y hacerlo rápidamente. El FTIR responde perfectamente a esta necesidad.
Así funciona: cada contaminante orgánico —ya sea resina, aceite, residuo adhesivo o fundente— posee una frecuencia de vibración molecular única. Cuando la luz infrarroja incide sobre el contaminante, sus moléculas absorben longitudes de onda específicas, generando una “huella espectral” característica. A continuación, el FTIR utiliza la transformada de Fourier para convertir la señal bruta en un espectro claro y legible. Al comparar este espectro con una biblioteca de referencia estándar, es posible identificar el contaminante en cuestión de minutos.
Para los contaminantes electrónicos más comunes, el FTIR captura con precisión sus picos característicos. Tomemos como ejemplo el residuo de fundente de colofonia: presenta picos distintivos en números de onda específicos —como el C=O alrededor de 1730 cm⁻¹—, lo que permite reconocerlo de inmediato.








